Ir al contenido principal

El Camino del Héroe

Fui y vine,
desde lo profundo del infierno
hasta donde el cielo se vuelve negro;
desde lo profano
hasta lo santiguado.

Reconozco bien el peso de mis pecados,
no los voy a negar hoy
no pienso pedir redención,
mucho menos absolución;
es tan claro el mundo al amanecer,
es tan frío el último beso sin alma.

Ya vienen a mi esos días malsanos donde tu fantasma esta casi vivo entre mis tripas, donde las leyendas viejas tienen sentido mucho más allá de mis recuerdos anacrónicos, mis desdén existencial o esa fuga de realidad en la que usualmente vivo lo mejor posible.

Una parte de mi, piensa a menudo en ti
de hecho desea que estés bien y que hayas encontrado lo que quiera que hayas estado buscando.

Una parte de mi, no piensa mucho en ti
pero cuando lo hace desea que estés mal, casi putrefacta, con la piel invadida de lepra, con el corazón hecho pedazos y al borde del abismo.

Otra parte de mi te recuerda cuando todo falla, como una historia agridulce que deje atrás, te recuerda al cruzar las fronteras, me recuerda que nada es demasiado lejano, nada es demasiado difícil.

Vienen a mi esos días donde estuviste tan cálida en otras épocas, pese a mis mejores deseos no espero que te encuentres nada bien sin mi, quisiera que me recordaras un poco menos de lo que yo lo hago, quisiera ser como era yo antes de que llegarás tu.

Misma muerte desastrosa, mismo pasado corrupto, mismas memorias en poemas reiterativos y redundantemente repetitivos. Solamente por hoy te lo diré: como extraño la manera en que te ame.

Entradas más populares de este blog

Qué penoso

Qué penoso que al principio del Otoño te digo adiós, que desastroso que cuando empiezan a caer las hojas de los árboles se caen nuestras esperanzas de una historia juntos. Qué pena que tenga que apuntar a tus inseguridades, a tu falta de tierra en el vendaval, puedo vivir en la más traicionera de las incertidumbres, sin puerto fijo, sin promesas, sin un destino final pero no puedo vivir sin esperanza, sin determinación, sin saber que al final de la tormenta llegaré a algún lado, sea cual sea. Qué penoso que las alfombras de hojas crocantes se quedaran sin nuestros pasos serenos filosofando y buscando como curar nuestras heridas, que pena en verdad que no te haya encontrado cuando mi mejor virtud era mi estoicismo, mi creencia templaría en el amor que no existía más que en mi fe, Qué pena que las escaramuzas que bosqueje para nuestros encuentros fugaces se queden en el limbo de las ideas, que pena que al final le tengo que dar la razón a ese instinto degradado que me dice que to...

Un lugar

Te voy a crear un lugar donde todo lo que eres y crees sea parte del todo, te diseñaré un mundo donde puedas ser Reina y yo pueda ser tu héroe por siempre, en medio de este desvelo que me tiene en vigilia a cinco pasos de la locura y a diez pasos de desmoronarme, donde no encuentro otra cosa que silencio, donde no pienso en nada más que en ti. Te puedo jurar un futuro sin miedo a equivocarme, te puedo dar a escoger que habrá en él, te puedo adorar noche y día hasta que el tiempo se retuerza, te puedo crear mil historias en la piel para que sean leyendas al ocaso y en con la solemnidad que amerita el caso me amarraré a tu cintura, me desbarrancaré por tu piel y como el aventurero temerario me lanzaré a las fronteras inadvertidas de tu piel, que dibujaré en pasión y saliva los mapas inéditos de tu sensibilidad para ser su celoso guardián por siempre, cazando estrellas en tus ojos, naufragando en tu regazo, navegando en tu sexo y así, reducido a piel y alma, desprovisto de ...

¡Va la puerta!

    El convoy llego a una curva de 200 kilómetros por hora cuando rozaba los 230, a consecuencia los vagones se sacudieron bruscamente y  se escucho un fuerte chirrido metálico cuando los rodamientos magnéticos fueron raspando contra el piso sacando chispas que iluminaron con destellos de luz la obscuridad del túnel. Nadie pareció inmutarse, la gente que iba dormida simplemente sacudió su cabeza rítmicamente, una personas que dormía en el suelo debajo de las bancas se golpeo contra un tubo sonoramente, se llevo las manos a la cabeza para apaciguar un poco el dolor y trato de conciliar el sueño nuevamente.     El Metro 10-07 recorría sin grandes contratiempos el subsuelo con rumbo a la Ciudad de México, la linea Azul Cobalto Metálico 1 viaja de las minas de Zacatecas a la capital del país en un viaje de cuarenta y cinco minutos, a una profundidad promedio de seis kilómetros y una máxima de diez en algunos tramos. La mayor parte del recorrido es un poc...