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Covet

To covet.- to desire (what belongs to another) inordinately or culpably . I never wanted to be the one you love, even though everything was pointing to it, I never pretended to be the inhabitant of your fatuous wishes, I never ask to be there to watch you fall, I never ever let that happened If it had depended on me. I usually watch you from the dark, Sometimes coveting, Sometimes disapproving, Sometimes I want to break your spirit, Even though I know there is no way to win, My soul screams to me: We do not believe in a no-win scenario. I covet you most of the time, Most of my life Beyond my own sanity, Beyond your wishes and my promises.

A veces la sombra de mi sombra, es todo lo que puedo ser.

No, no tengo tiempo, para rendirme, no tengo fuerzas para esperar, no sé si habrá camino alguno o si algún día podré llegar. Grito y no me escucho En calles vacías No me quedan letras Las nubes negras me persiguen a un lugar que llamo hogar He perdido con los ases en la bolsa, He soñado con volver Este silencio no lo llena nada. Voy a tomar mi espada, con destino a mi destino, voy a olvidar lo que he aprendido a cada paso, a cada latido. Te conozco a ti, el amor de mi vida, mi esperanza perdida voy a regresar, no sé cuándo, no sé si en esta vida, pero, aunque tenga que cazar estrellas por el cielo, y volver a cabalgar por las praderas de Edrón, más allá de mis más profundas heridas, he decidido salir de aquí, primero me arrastraré aprenderé a gatear, lograré caminar, recordaré como volar. He pasado mi vida corriendo siempre en camino, llegando a ningún lado de sueño en sueño, la mitad de la vuelta al mundo,

Resignación

La resignación no es dejar de buscarte,  es reconocer que puedes no existir, darle la mínima cabida a la posibilidad  de esa inexistencia o que haya tal disparidad  entre tu y el imago que bosquejé de ti que las diferencias sean irreconciliables. Es la posibilidad de quedarse solo y aprender a vivir tomando café con  el vacío perpetuo de tu ausencia, con los diseños y planes que no serán. Resignación no es un paso atrás, es un estado de paz con la vida para que me deje vivir jodido pero sin ti.

Quiero ser tu Stalker

Todavia te amo y a veces querida, el amor que tengo y que no puedo darte aplasta mi pecho y no me deja respirar. A veces incluso ahora mi corazón se ahoga en el dolor de ver las estrellas sin ti, sin reir, sin dormir y medio viviendo. En los días donde mi bosque es obscuro, los árboles están tristes y todas las mariposas tienen las alas rotas, ahí es donde te espero, en el ocaso perfecto. Sé que a veces fui un bastardo, una basura, un mequetrefe entrometido que solamente molestaba a tu corazón. Se que a veces fui tu amo, tu sudor, tu piel trémula temblando y cayéndose a pedazos. Sólo tu sabes la verdad, la que se esconde en nuestros momentos perdidos en la noche cuando te reclamaba mía. Yo no pido más, yo espero, para no desesperar, yo aguardo, yo acecho y quizá tú puedas regresar.

De nuevo en el camino

De camino al infierno llueve, llueve sobre mis alas. De camino a tu corazón estridente, ensordece la tormenta, dime tus razones, tu silencio por amar muéstrame el Otoño sosteniendo mi mano mañana mi pesar. De rodillas, espero, espero tu mano de camino a tu corazón, estridente, ensordece la tormenta, me abrazas y suspiras y suspiras todos tus temores. Aquí vamos de nuevo si me tomas de la mano mañana mi pesar y de nuevo si tomas mi mano mañana, mi tristeza, mi decadencia, mi rutina. Dile a él, dile tus razones, sostén su mano susurra, susurra. De camino al infierno, llueve, llueve de rodillas espero, espero que me tomes la mano una vez más.

La Caída de la Noche

  Esa noche fue eterna, lapidante, álgida, con sueños labrados, con promesas rotas, sin finales felices; la noche ha caído como un talud, con silencio y obscuridad. No son pocos mis errores, son incontables mis perdidas, mis derrotas, mis huidas; valiente caballero fui, a qué pobre héroe se arrimo la princesa buscando salvaguarda codiciando paz; la noche ha caído como una eternidad con silencio y obscuridad. Este silencio tan irreal, de llamaradas en el cielo, de creaturas míticas; aquí, hoy, en este santo sepulcro, mueren esas visiones conspicuas de esperanza, pérfidas soñadoras de un futuro que no será; la noche ha caído como un cielo sin estrellas con silencio y obscuridad. Te quito el derecho a tener nombre, a ser narrada con ternura, a ser escabullirse con nostalgia, a ser recordada,