Inocente... realista.


Hoy mire tu sonrisa, sin el más mínimo ánimo de pretenderla, por el simple placer de iluminarme de ella, por la mágica travesía en la curvatura de tus labios, solamente pestañee una vez, en un segundo quimeresco donde te arranque un beso, entonces tu voz ya martirizaba mi cordura, mi valor y mi congruencia.

Hoy te ansíe como nunca antes, hoy fuiste mi sangre huyendo por mis venas, mi aire al respirar, mi dolor al caminar, mi letra más intensa, mi deseo más aferrado, mi signo, mi significado, mi significante, mi referente y hasta mi marco contextual, este día has sido la existencia de mi existencia.

Empecemos por enfrentar que yo carezco de lugar en tú corazón, que este loco pasa desapercibido a ti, que te cuida cada día con la mirada, que se sienta en la ventana usando el cielo como pretexto para verte pasar, lo hagas o no, se me empiezan terminar las maneras de decirte que te amo, que me encantas, que me sublimas, pero cada vez que te veo, el amargo dulce de tu mirada me sopla una idea más.

En los próximos días he de quitarme de encima tu hechizo, pues existe quien me reclama, al parecer este mundo nos desea separados, gracias por cuidar a mi herético corazón.


A ti:

tú poeta negado,

tu mi paradoja amada.

31 de Marzo del 2000

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