Antiguedades del Viajero 2

Círculo Completo

Busco redención en las veredas de la herejía,
en aquellos parajes sin nombre que inexpresen mi alma.
Que poco sé yo de ti,
que poco valor tuvo mi vida en la tuya,
que poca trascendencia tuvieron mis palabras en ti y en mis actos.
Noche bendita de matices clarobscuros
no tendré a mi amada,
no tendré sus besos,
ni sus caricias,
ni sus pechos escurriendo de mis manos como agua a mi pecho,
no beberé su sudor con ser desértica,
no encontraré mi nombre en sus labios al rasgar su espalda y el cielo,
no recorreré a besos su columna vertebral hasta estrellarme en su ombligo,
ni me tejeré en su pelo para fumarme su aliento,
no serás testiga de mi naufragio entre tus piernas,
ni de nuestras voces comiéndose el infinito,
no buscaré sus llanuras como pálida nieve,
no sobreviviré a ella,
no caerán las estrellas sobre nosotros al tocar nuestras almas,
no encontraré el calor para refugiarme del mortal invierno de mi desolación.
Al cerrar el círculo me hiciste renunciar a ti
y a tu existencia,
me abriste la puerta al auto-exilio donde se consumen mis deseos,
no podre cuidar más de ti,
no puedo decir tu nombre
sin resquebrajarme en el anhelo.
¡Mira en que me he convertido!
¡Mírame tal como soy arrancado de ella!
¿A esto llamas justicia?
¿Esto merezco?

Si el sacrificio que tuve que hacer fue máximo
si hasta he perdido los sentidos y el valor
te demando algo
te exijo balance
te suplico si has de pagar con mi fervor pasado, presente y futuro
aunque me robes las preguntas y no me des repuestas,
recuerda que de mil fieles el héroe soy yo.
Hoy por un pestañeo
hoy por un latido
hoy por un instante insignificante en la eternidad
en esta noche
en esta obscuridad
permite que yo le haga el amor en sus sueños
permite mi alma en sus noches
usurpa sus pesadillas
déjame la puerta de su alma entreabierta
deja que bese sus labios en las fronteras de la existencia
en las tinieblas que eres
déjame ser de ella como ella es a mi
por una vez
sólo una
solamente una...
Me entrego a ti
toma lo que desees de mi
pero dame una noche
pero dame un instante,
un latido aunque no vuelva a escuchar su voz,
aunque mañana yo vuelva a ser yo
no voy a dejarla de amar,
ni siquiera porque muera haciéndolo.

10 de Julio de 2002

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